Místicos y Terrenales
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Sefiplan
trae perdidos alrededor de 500 millones de pesos del reordenamiento del
transporte
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Opacidad
total en el manejo de recursos en este rubro
Marco Antonio Aguirre
Rodríguez
El gobierno del estado de
Veracruz trae perdidos alrededor de 500 millones de pesos del programa de
reordenamiento del transporte público, de acuerdo con una proyección de los
ingresos que debieron darse por este programa, la referencia de lo recaudado y
la revisión de la Ley de Ingresos del gobierno del estado para el 2018.
Tan sólo por el registro de
los vehículos, el cálculo es que los ingresos deben rondar los 400 millones de
pesos, pero además se pueden generar otros 160 millones de pesos por la
expedición de "tarjetones" para los choferes de las unidades, los
cuales pueden ser incluso más de 200 mil, y quienes tienen que pagar en
promedio 800 pesos por ésta cartulina, sin la cual no podrán trabajar en ésta
actividad
El 23 de octubre del año
pasado el Secretario de Finanzas y Planeación del gobierno del estado,
Guillermo Moreno Chazzarini, dijo que se habían recaudado casi 60 millones de
pesos por éste programa.
La cantidad es muy, pero muy
baja con respecto a lo que debía haberse ingresado ya.
Cálculos realizados por
organizaciones de taxistas mencionan moderadamente el pago de casi 4 mil pesos,
por unidad, desglosados en un primer desembolso de 2,100 pesos por el
empadronamiento, más una segunda etapa que tendrá un costo mayor a 1,700 pesos.
En total, en el estado de
Veracruz existen 104 mil 660 concesiones de transporte público, de acuerdo con
la respuesta que dio la Dirección General de Transporte del Estado (DGTE), de
la Secretaría de Seguridad Pública (SSPVer) a una solicitud de información
presentada.
El oficio de respuesta firmado
por Juan Carlos Saldaña Morán, jefe de la Unidad de Transparencia de la SSPVer,
anota que la mayor cantidad de concesiones de transporte que existen son de
taxi, 81,639; además de otras de diverso tipo, incluyendo 8 de transporte de
turismo.
Así, tan sólo con este número
de concesiones se deberían de generar en total cerca de 400 millones de pesos.
Por los tarjetones a los
choferes se pueden generar otros 160 millones de pesos, ante la posibilidad de
que existan hasta más de 200 mil trabajadores del volante.
En los taxis, por lo regular
hay dos choferes, e incluso llegan a trabajar hasta tres, por o que en esta
modalidad podrían registrarse hasta 170 mil choferes.
En las distintas formas de
transporte de pasajeros, también pueden tener dos o más choferes, lo que podría
arrojar otros casi 25,000 conductores; más los que se ocupan en las otras
modalidades de transporte.
Sin embargo, Moreno Chazzarini
cuando habló de este programa sólo mencionó ingresos por 60 millones de pesos.
¿Dónde está el demás dinero
recaudado?.
En la Ley de Ingresos para
2018 aprobada, no se refleja lo que se espera recaudar por éste programa.
De los ingresos por acciones
relativas al transporte se anotan 202 millones, 294 mil 492 pesos, que corresponden a las actividades ordinarias
que en la SSPVer realizan en este rubro.
Paradójicamente, la cantidad es incluso menor a lo que
se programó en la Ley de Ingresos para 2017, que fueron 279 millones 151
mil 508 pesos de
ingresos.
Aquí, incluso cabe la pregunta ¿porqué disminuyeron la
perspectiva de ingresos por éste tipo, si ya se tiene un orden y control sobre
las unidades de transporte público?.
La recaudación debería de ser hasta superior a lo
proyectado el año pasado.
La sospecha es que se buscó la subproyección para
tener un manejo libre de los recursos.
Pero bueno, si el dinero que se espera recaudar por el
programa de reordenamiento no está proyectado en la Ley de Ingresos, ¿qué van a
hacer con ese recurso?.
Porque tampoco está anotado en el Presupuesto de
Egresos.
Una especulación es que ese dinero lo tendrán en el
subregistro para utilizarlo en la campaña gubernamental de Miguel Yunes Márquez
y -de ser necesario- se irá justificando su gasto durante el año.
Por lo pronto, el manejo de los recursos monetarios
del programa de reordenamiento urbano, es un caso de opacidad total.
Y hasta un misterio.
RAMÓN POO Y SUS ALIANZAS CON MIGUEL YUNES.
Desde mediados del año pasado los priistas de Veracruz ciudad sospechaban que
Ramón Poo se había unido a los Yunes azules, en una alianza que ahora se mira
como punta de lanza para el acercamiento que tiene Dante Delgado con Miguel
Ángel Yunes.
Incluso hasta lo han señalado de haber permitido la
operación electoral en contra de Fidel Kuri, cuando fue candidato a la
presidencia municipal de Veracruz.
Después se vio con claridad el acercamiento que había
con Fernando Yunes, el ahora alcalde de Veracruz, y como hasta le permitió la
intervención en asuntos del ayuntamiento antes de que tomara posesión.
Hoy las sospechas de que Ramón Poo busca desfondar el
priismo de Veracruz se incrementaron cuando se brincó un acuerdo para que sólo
se registrase Fabiola Balmori como candidata del PRI a la diputación federal
por el distrito XIV, uno de los dos que tiene Veracruz, y mandó a Guadalupe
Tapia, quien fue su directora de Desarrollo Social.
Fabiola Balmori está enfrentada plenamente a los Yunes
azules, lo cual se vio con total plenitud cuando los policías de la Fiscalía
del estado asaltaron su casa el 26 de septiembre pasado, para llevarse unas
despensas recopiladas por el colegio de ingenieros para entregarlas a
damnificados de los sismos de 2017.
La tendencia entre los simpatizantes de Fabiola
Balmori es que Guadalupe Tapia fue enviada más que nada para entorpecer y
enlodar el proceso de selección del precandidato a esa diputación, generando
desde ahora un clima adverso para el PRI y sus aliados.
O sea, para irle limpiando el camino a los Yunes
azules.


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