Místicos y
Terrenales
* La risa de
Duarte estaba justificada
* Benítez,
investigaciones por PGR
* Caso JDO,
emblemático de la corrupción
Marco Antonio
Aguirre Rodríguez
El 27 de junio
Javier Duarte de Ochoa apareció en su audiencia en Guatemala con una sonrisa de
oreja a oreja, que mantuvo todo el tiempo.
Ese día le
presentaron los cargos que el gobierno del estado de Veracruz le formulaba y
por los que pedía su extradición.
Todos eran casos
menores.
Ahora, 18 de
julio, una juez federal congeló, de momento, dos órdenes de aprehensión giradas
en contra Javier Duarte por los cinco delitos del fuero común que le imputa la
Fiscalía General del Estado y que son catalogados como no graves.
Son los mismos
casos de los que Javier Duarte se rió en Guatemala.
En la columna de
Místicos y Terrenales del 28 de junio (ubicada en https://goo.gl/o2ds8n ) se anotaba que las dos denuncias presentada
por la FGE y que se conocieron ese día eran no graves.
La Fiscalía del
estado de Veracruz presentó como soporte a su solicitud de extradición de
Javier duarte dos procedimientos abiertos en este año, uno por haber utilizado
un helicóptero luego de solicitar licencia al cargo de gobernador y haber
transferido ilegalmente 220 millones de pesos de una cuenta de la Comisión del
Agua del Estado de Veracruz (CAEV) a otra cuenta de la misma institución
estatal.
Ambas situaciones
se consideran no graves y alcanzan libertad bajo fianza
Eso es raro, muy
raro, sobre todo porque la FGEV tiene en su poder 15 carpetas de investigación
abiertas en 2016 en contra de Javier Duarte de Ochoa, y que por lo mismo
deberían estar mejor sustanciadas.
La PGR informó el
19 de septiembre de 2016 que atrajo dos carpetas de investigación abiertas por
la Fiscalía de Veracruz, que implicaban tanto a Javier Duarte como a Vicente
Guillermo Benítez González, actual diputado local, ese mismo que ahora ya es un
aliado del miyurreinato:
La número
FESP/013/2016/1-04, por los delitos de Enriquecimiento Ilícito, Peculado e
Incumplimiento del Deber Legal.
La número
FESP/216/2016/14-07, por los mismos delitos.
Vicente Benítez
se alineó con Mayuli para que no lo investiguen y lo juzguen en Veracruz, pero
en lo federa lo más seguro es que la PGR mantendrá las averiguacioes abiertas.
El detalle de las
15 carpetas está en la columna mencionada.
La muestra de lo
leve de las demandas que presentó la FGE es que éste martes 18 de julio, la
juzgadora Sandra Leticia Robledo Magaña, titular del Juzgado Primero de
Distrito en Amparo Penal de la Ciudad de México, admitió a trámite la demanda
de amparo 614/2017 presentada a nombre de Javier Duarte de Ochoa, la tarde de
este lunes, tras su llegada a México.
Los abogados del
exgobernador buscan el amparo en contra de las órdenes de aprehensión libradas
por el Juez de Control del Juzgado de Proceso y Procedimiento Penal Oral del
Distrito XI Judicial de Xalapa, en las causas penales 38/2017 y 56/2017.
En dichas causas
se investiga a Javier Duarte por los delitos de abuso de autoridad,
incumplimiento de un deber legal, peculado, tráfico de influencia y coalición.
Por eso Javier
Duarte se reía tanto en Guatemala.
Porque ninguno es
considerado grave.
Y por eso es que también
su equipo de abogados lo primero que atacaron fueron las acusaciones de la FGE
de Veracruz, por ser las más endebles y las más fáciles de eliminar.
Los abogados
seguirán una estrategia en la que jugarán también con lo mediático, buscando
crear una aureola de casos mal sustentados e incluso hasta de acusaciones
amañadas y con tintes políticos.
Si le ganan a la
FGE de Veracruz crearan esa imagen.
Y con lo endeble
que se ha mostrado Jorge Winckler en el armado de sus casos, es muy probable
que pierda terreno ante los embates de los representantes de Javier Duarte y
finalmente hasta los casos.
Cuando eso ocurra
será un golpe terrible para la imagen de Miguel Ángel Yunes, porque se mostrará
que ni siquiera su principal promesa de campaña la pudo cumplir.
En el caso
federal la situación no es muy distinta, pues la PGR está obligada a armar y
acusar con todo sustento y soporte, para que Javier Duarte sea encarcelado por mucho
tiempo, sentenciado sobre todo por los delitos de lavado de dinero y
delincuencia organizada, que no alcanzan fianza.
El caso de Javier
Duarte, se ha vuelto denotativo en el mundo de la capacidad que tenga el
gobierno mexicano para armar y soportar casos de este tipo e ir eliminando la
visión de impunidad hacia la corrupción y la delincuencia.
La PGR sí tiene
elementos con que soportar sus demandas, pues tan sólo la Auditoría Superior de
la Federación, estima que de 2010 a 2015 el gobierno de Duarte desvió más de
45,000 millones de pesos mediante empresas fantasma.
Es la mayor cifra
de irregularidades acumulada por cualquier gobierno estatal (o de cualquier
tipo) desde que la ASF lleva un registro.
El caso de Javier Duarte también tiene la característica de que pondrá a prueba el nuevo
sistema de justicia acusatorio en México, vigente desde junio del año pasado (con
las audiencias orales en vez de los expedientes escritos) y requisitos más
rigurosos para la recopilación de pruebas y el peritaje.
Duarte de Ochoa
es solo uno de los trece gobernadores que están siendo investigados por
diversos cargos de corrupción por la PGR, pero es el emblemático a nivel
mundial de la alta corrupción que se ha tenido en México.
No será fácil.
Pero desde ahora
es triste ver como la FGE de Veracruz puede ser la primera en caer en las
batallas legales que vendrán.
Ojalá que no.
Ojalá que si puedan armar bien sus acusaciones hoy rampolanas y que las
conviertan en las armas adecuadas de una batalla legal difícil, para que por lo
menos por esas acusaciones lo declaren culpable.
Los terrenales no
queremos espectáculo, queremos justicia.
Ojalá que la
Fiscalía gane, ojalá que no sea la primera en caer.


0 comentarios:
Publicar un comentario