Samuel Aguirre Ochoa
Recientemente el
delegado de la SAGARPA en el estado, el Ing. Octavio Legarreta, hombre enterado
de lo que dice, declaró: “A pesar de su potencial agropecuario, la mitad de la población
del campo de Veracruz se encuentra en pobreza extrema o pobreza de hambre, no
tiene los recursos indispensables para su sobrevivencia”. Agrego a esta
declaración dos datos duros, tomados de la CONAPO: Veracruz ocupa el 4º lugar
en marginación y casi el 50% de la población ocupada percibe menos de dos
salarios mínimos. Una desgracia para el campesinado y para los veracruzanos en
general.
Y en este
contexto, los productores de maíz, frijol, papa, haba, limón, por mencionar
algunos, del Norte, Centro y Sur de la entidad, recién entrado el actual
gobierno, acudieron a la SEDARPA a solicitar apoyo elemental y mínimo para
hacer producir el campo y, con ello, generar ingresos sanos para los
campesinos, me refiero al apoyo para subsidiar semilla de maíz y fertilizantes,
cuyos precios están por la nubes (es de agregar que dicho apoyo se ha
conseguido en los últimos 14 años por los anteriores gobiernos, no sin marchas
y plantones) y hoy, a unos cuantos días de que termine el período de la siembra
de maíz del ciclo primavera-verano no han obtenido ni una bolsa de maíz ni un
bulto de fertilizante subsidiados.
Creo necesario
aclarar dos cosas, para el no enterado: primera, no se trata de pedir las cosas
regaladas, el subsidio del que hablo equivale a un 16% del costo del paquete
tecnológico en la producción del maíz; segunda, estos subsidios son realmente una
inversión productiva, pues han traído como consecuencia una mayor productividad
y, por tanto, mayor producción en varias zonas del estado.
En el terreno
deportivo, el Movimiento Antorchista gestionó, también hace 14 años, ante el
Instituto Veracruzano del Deporte (IVD), la fundación de 13 centros de
Iniciación Deportiva en zonas campesinas y populares. El gobierno apoyaba
pagando la beca de un entrenador y de vez en cuando con algunos materiales
deportivos. Estos centros de iniciación deportiva se convirtieron en verdaderos
semilleros de deportistas en las disciplinas de voleibol, basquetbol, futbol,
atletismo y beisbol. Permitieron hacer realidad el hecho de que “EL DEPORTE ES
UN DERECHO PARA TODOS”, pues en ellos se concentran miles de jóvenes de escasos
recursos económicos a entrenar alguna disciplina deportiva. Todos sabemos la
importancia del deporte en la formación de un hombre sano física y mentalmente,
por lo que no creo necesario abundar en el tema.
Sin embargo, a
partir de que llegó al IVD, María de los Ángeles Ortiz, no ha otorgado ninguna
de las 13 becas que se venían pagando a los respectivos entrenadores en los
municipios de Córdoba, Veracruz, Tierra Blanca y Xalapa, dejando en el abandono
a los deportistas que están inscritos en dichos centros de iniciación
deportiva, quienes se mantienen activos, practicando sistemáticamente, pero sin
ningún apoyo del gobierno estatal. La directora del IVD argumenta que el
anterior responsable de este instituto no dejó información alguna sobre los
mismos. Cosa que es totalmente falsa, pues se ha demostrado a la responsable
del IVD, lo contrario. Ahí están los deportistas organizados en clubes y ligas,
están los entrenadores, quienes han estado participando en eventos estatales y nacionales,
representando dignamente a Veracruz en este terreno.
Si no hay apoyo
para el campo y para el deporte, que futuro puede esperarse para los campesinos
y los jóvenes: para desgracia, que los primeros disminuyan la productividad y
salgan del mercado, pasando a engrosar las filas de los desempleados, y los
segundos, se conviertan en víctimas de la obesidad y de los problemas que esta
conlleva, así como de las tentaciones a que son sometidos por las bandas
delincuenciales. Ese no es el Veracruz que ofreció en su campaña el gobernador
del estado, Miguel Ángel Yunes Linares. Ojalá y remedie las cosas, aún estamos
a tiempo.


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