Prosa aprisa
La reunión del sábado en Palacio
Arturo
Reyes Isidoro
Lo
sucedido tiene varias lecturas. Comento algunas.
El
miércoles 14, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del
Congreso del Estado, Sergio Hernández Hernández, corrió a los 49 diputados
locales restantes una invitación que les hacía el gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares.
La
cortesía era para que “en adición a la Comisión de Hacienda participen en una
reunión de trabajo con la finalidad de efectuar un análisis de las finanzas
públicas y su reestructuración”.
Por
su cuenta, el titular de la Jucopo les hacía “extensivo el llamado a este
ejercicio de diálogo y cooperación” que tendría lugar el sábado 17 al medio día
en la Sala de Banderas del Palacio de Gobierno.
Le hacen el vacío
Para
empezar, su llamado tuvo pobre respuesta: asistieron sólo 12 de los 50
legisladores locales, 11 del PAN y uno del Partido Nueva Alianza (Panal), éste
Vicente Benítez González; o sea, ni siquiera una cuarta parte, pues faltaron
38. Se hicieron a un lado algunos del PAN, los de Morena, el PRI, el PRD, el
PVEM y una independiente (Eva Cadena).
Estuvieron,
del PAN, Juan Manuel Unanue, Teresita Zuccolotto, María Josefina Gamboa, María
Elisa Manterola, Mariana Dunyaska, Bingen Rementería, Cinthya Lobato, Tito
Delfín, José Luis Enríquez, José Manuel Sánchez y el propio Sergio Hernández.
Uno
de los varios diputados con los que hablé sobre la reunión justificó la
ausencia de sus compañeros diciendo que posiblemente faltaron porque al día
siguiente (el domingo) era el Día del Padre y habían preferido ir a estar con
sus familias, a sus distritos.
No
se vio, pues, poder de convocatoria, si bien la mayoría de los que faltaron
pertenecen a partidos de la oposición. Me pregunto si a los que faltaron les
descontará 10 mil pesos de su “dieta” como lo hizo con su compañera Cinthya
Lobato por faltar a sesiones previas, de su bancada.
Descortesía al Gobernador
Pero
el diputado Hernández no fue el único que sufrió el desdén político. También lo
recibió el propio gobernador Yunes Linares a quien, me imagino, le hubiera
gustado llenar toda la larga mesa que cabe a lo largo de la Sala de Banderas.
Al final todo quedó en petit comité entre
puros panistas, con excepción del panalista Vicente Benítez, el único extraño a
ese grupo.
Ciertamente,
en la intención y la invitación original no se trataba de una reunión de un
solo grupo, pero a eso se redujo.
Al
igual que su correligionario presidente de la Jucopo, el mandatario estatal no
mostró poder de convocatoria, aunque habría que significar que a quien tocaba
haber convencido a todos los diputados para que asistieran era al Secretario de
Gobierno, Rogelio Franco Castán, el operador político (se supone) del Gobierno
del Estado. Cosa de recordar cómo el entonces Secretario General de Gobierno
Miguel Ángel Yunes Linares convencía, por los métodos que fueran, a propios y
extraños para que acudieran a los llamados del gobernador Patricio Chirinos
Calero, y no permitía que alguien le hiciera el vacío. Simple y sencillamente
Franco Castán reconfirmó su ineficacia como operador político.
Benítez, el único que desentonó
La
reacción mediática, por lo que vi en medios, incluso de la Ciudad de México, se
centró más en la presencia del diputado Benítez González, por haber sido alto
funcionario en el gobierno de Javier Duarte.
Se
notó mucho porque fue el único asistente no panista a la reunión. ¿Por qué él
sí y los demás no?
Quiero
pensar que buscará acercamiento con el titular del Ejecutivo ahora que
inesperadamente su partido Nueva Alianza (Panal), del cual no es el dirigente
estatal pero sí el verdadero operador, se convirtió en la tercera fuerza política
del Estado junto con Morena, al ganar 17 alcaldías.
Siete
meses después del cambio de gobierno, Vicente es el único duartista que queda en
Veracruz en posición política de relevancia. Algunos están en la cárcel, otros,
escondidos o andan huyendo, los diputados federales no dan la cara y no se
paran por Veracruz y el otro diputado local duartista, Juan Manuel del
Castillo, tiene poca presencia política, por no decir que ninguna.
Se
trata de políticos, no debe olvidarse, y el único que obró en consecuencia en la
reunión del sábado fue él porque seguramente sabe que su partido y los alcaldes
de su partido necesitarán el apoyo del gobernador, y que éste seguramente
también en algún momento los necesitará. Es un amor por conveniencia, claro
está, pero necesario y hasta normal entre políticos. Benítez hizo lo que debía:
ponerse en posición de tratar de sacar ventaja política para su causa.
Creo
que si alguien sabe la importancia de no descuidar la relación con quien maneja
el billete es precisamente él quien fue Tesorero en el gobierno anterior.
¿No interesa a los demás el tema
de las finanzas?
No
sé qué vieron o qué no vieron los demás que no les interesó aceptar la
invitación del gobernador para ir a “analizar” la situación de las finanzas
públicas del Estado y su reestructuración.
El
tema es de primera importancia por lo dañado que están las finanzas públicas y
los reclamos que se han hecho desde el Congreso al gobernador de que no ha
cumplido con los ajustes al presupuesto y no ha informado algo al respecto.
¿Acaso
no era ésta una buena ocasión para insistir en que lo haga y pedirle cuentas
claras?, ¿es que el interés personal, de grupo o de partido de los diputados
está por encima del de los veracruzanos a los que supuestamente representan y
que desean saber qué con las finanzas del gobierno, que se nutren con los
recursos de todos?
Si
pensaron que asistir era ir a hacerle el caldo gordo al gobernador, se
olvidaron que su responsabilidad es ser contrapeso del otro poder político, al
que tienen que pedirle cuentas y exigirle que actúe con responsabilidad pensando siempre en el bien común, de la
mayoría.
¿Por
qué no acudir y en su propio terreno enfrentarlo?, ¿o es que le tienen miedo?,
¿miedo no a que les haga algún daño sino que los convenza porque no están
plenamente convencidos en lo que creen, porque no tienen firmeza en sus
convicciones, en sus principios?
Una
ausencia que me extrañó en especial fue la del propio presidente de la Comisión
de Hacienda, el perredista Sergio Rodríguez Cortés, con cuyos integrantes en
especial era la reunión.
Si
el Secretario de Gobierno Franco Castán no pudo convencer a que asistiera ni
siquiera a su cuatacho compañero de partido y de aventuras políticas, a quién
convence.
Duró tres horas
A
la reunión, que duró tres horas, además de los mencionados asistieron los
integrantes del staff del gobernador
así como la Secretaria de Finanzas, Clementina Guerrero, y el Contralor General
del Estado, Guillermo Moreno Chazarini.
Según
una versión, Yunes Linares aprovechó para comentar sobre las obras de
desarrollo que se iniciarán en los próximos días, enfocadas especialmente a
educación, infraestructura y obra pública y desarrollo social, en coordinación
con el Gobierno Federal.
De
acuerdo a la versión que obtuve, habría hablado sobre su buena relación con el
presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Hacienda, José Antonio Meade.
Un
diputado panista me comentó que la reunión era de mucha trascendencia por el
tema a tratar pero que en lugar de emitirse un boletín de prensa dando cuenta
de los asuntos de fondo que se trataron, se subió a las redes una foto de grupo
sin mayores datos que generó una serie de comentarios y las más diversas
interpretaciones que echó por tierra la importancia que el gobernador dio al
tema.
Trato respetuoso de Yunes a
Cinthya
El
gobernador dio trato respetuoso y hasta cálido a la diputada local Cinthya
Lobato Calderón, quien mantiene una lucha porque se transparente el manejo de
los recursos del Congreso del Estado.
Según
fotos que circularon, se les ve platicando con toda normalidad y habrían
acordado continuar con su buena relación de ejecutivo a legisladora y como
compañeros de partido.


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