Místicos y
Terrenales
· A MAYL no le interesa la seguridad pública
· Recortó el gasto para seguridad en vez de
aumentarlo
· ¿12, 15, 20 muertos por día?
Marco Antonio
Aguirre Rodríguez
A Miguel Ángel
Yunes Linares hasta ahora no le ha interesado en lo más mínimo mejorar la
seguridad pública en Veracruz.
La violencia ha
crecido de tal manera que se está convirtiendo en una ola que arrasa y que
puede llevarse hasta al mismo gobernador. Las voces reclamando su salida (la
suya, no la de sus subalternos) son múltiples. Una muestra, son las respuestas
que tuvo el video que colocó en Facebook después del asesinato de los policías
federales, donde la mayoría fueron reclamos e incluso insultos y menciones de
que abandone el cargo.
Nunca se había
visto una descomposición tan rápida en las simpatías populares hacia un
gobernador.
Miguel Ángel
Yunes no cumplió con una de sus principales propuestas de campaña: terminar con
la inseguridad pública en Veracruz en seis meses.
Vaya, ni siquiera
la disminuyó.
Es más, ni
siquiera se han hecho acciones para contenerla.
Ha preferido
dejar la vigilancia del estado en manos del ejército y la armada, primero, y
después en las de la Policía Federal, para no gastar, para no invertir en la
seguridad pública.
De hecho, una
muestra de que el combate a la delincuencia sólo fue discurso de campaña es el
hecho de que a la Secretaria de Seguridad Pública se le hizo un recorte de
324 millones de pesos en su presupuesto para éste año.
¿Dónde están los
equipos de alta tecnología?, ¿dónde las inversiones para mejorar los equipos de
los policías estatales?, ¿dónde los cursos para captar a nuevos policías y para
mejorar a los que están?.
Nada de eso hay.
Miguel Ángel
Yunes mintió.
Hoy su gran
acción para dar con los asesinos del comisionado de la Policía Federal en
Veracruz, Camilo Castagne, es ofrecer una recompensa de un millón de pesos a
quien aporte datos para su captura.
Ok. ¿Y cuándo
tenga los datos que va a hacer?, ¿se los va a pasar a la Policía Federal para
que ellos actúen?, ¿le dirá al coordinador de las fuerzas federales en
Veracruz, para que ellos hagan su trabajo?
En Veracruz
faltan policías capacitados y a Miguel Ángel Yunes no le ha importado. Al
principio del sexenio Jaime Téllez Marie acusó que existían en activo policías
que no habían acreditado los exámenes de control y confianza, pero los mismos
no han sido sustituidos, ahí continúan, porque no se ha captado nueva fuerza.
El 6 de junio de
2016, después de ganar las elecciones, Yunes Linares refrendó su promesa de
mejorar la seguridad pública en Veracruz y de abatir la delincuencia en los
primeros seis meses de su gobierno.
Pero las hojas
del calendario fueron corriendo, acumulando semanas, formando meses, para
llegar hasta hoy.
Y la inseguridad
crece y crece.
La seguridad
pública no mejora, la delincuencia no ha sido abatida, la criminalidad sigue
actuante.
Tan solo durante
el primer cuatrimestre del gobierno de Yunes Linares la muerte tomó el rostro
de 591 personas asesinadas, por lo menos, de acuerdo con un conteo hecho por
Etellekt Consultores, “a partir del monitoreo de fuentes abiertas”.
Aunque pueden ser
más, por los casos no descubiertos y por los que no llegaron a conocerse.
La estadística de la muerte. Se
habla de 12 asesinatos diarios, en promedio, se menciona que pueden ser
15; su apunta que pueden llegar hasta 20, por las cifras escondidas.
¿Cuántos son los
muertos por violencia en Veracruz cada día?; ¿cuántos son los cuerpos que se
levantan por día, asesinados?.
La inseguridad en
Veracruz es de tal tamaño que la organización Semáforo delictivo apuntó que en
el estado es donde más asesinatos con presunta participación de la delincuencia
organizada se dieron en el primer trimestre de este año: 651; el segundo lugar,
Guerrero, tiene un tercio menos de homicidios de este tipo 408.
Veracruz también
fue el cuarto en número de secuestros contabilizados y el octavo en
extorsiones.
El trabajo de Etellekt
Consultores anota que tan solo de enero, febrero y marzo de éste año se acumularon
450 casos, conforme a datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de
Seguridad Pública (SNSP), más otros 141 que se registraron durante diciembre de
2016, lo que arroja el acumulado al primer cuatrimestre de éste gobierno.
De este número de
muertes, la estadística registra 432 homicidios por “ejecuciones”, mientras 39
corresponden a personas “abatidas” por los cuerpos de seguridad.
También hay 49
muertes violentas registradas en asaltos, más 33 víctimas de secuestro que al
final fueron asesinadas, y se suman otras 30 personas a las que se anota como
muertas en riña.
El recuento de la
consultora anota además 8 muertes como feminicidios, esos que tanto se han
negado a reconocer.
“El cambio de
gobierno en Veracruz ha coincidido con una expansión significativa en los
índices de homicidios dolosos en la entidad, principalmente aquellos cuyo móvil
responde a posibles ajustes de cuentas, cobro de derecho de piso y asesinatos
contra personas que podrían estar encargadas de estructuras de lavado de
dinero”, apunta Etellekt.
La consulta
igualmente anota que la incapacidad para detener la ola de violencia llevó a
que esta se expandiera, pasando de 58 municipios donde se presentó en diciembre
de 2016, a 96,para marzo de 2017; es decir, un crecimiento porcentual del 65%.
El estudio menciona
79 matanzas, o “ejecuciones colectivas” como le denomina la consultora, hechos
en los que fallecieron 2 o más personas.
El cuadro macabro
incluye 55 de estos hechos contra 2 personas; 12 contra tres; 5 contra cuatro personas;
4 hechos contra 5 personas; 2 de nueve personas; y 1 hecho sangriento contra 20
personas.
De los 432 casos
contabilizados como homicidios dolosos en los 3 meses de este año, es notoria
la mención de 178 casos de tortura; más 166 asesinatos hechos por “comandos” de
dos o más sicarios.
A esto se suman
39 muertes por “niveles extremos de violencia”, lo que incluye decapitaciones,
mutilaciones y cadáveres calcinados acompañados de cartulinas con mensajes de
amenaza e intimidación de parte de tres grupos rivales de la delincuencia con
presencia en el estado, específicamente el Cártel Jalisco Nueva Generación, Los
Zetas y el Cártel del Golfo.
El estudio
también testifica que durante los primeros 4 meses del nuevo gobierno en
Veracruz no se tiene registro de nuevos procesos de depuración policial y
formación de nuevos oficiales dedicados de tiempo completo a atender el
crecimiento de los delitos de alto impacto social.
Terrible todo.
Por eso es que
las voces de “si no puede, que se vaya”, crecen y se alzan con más fuerza.


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