Místicos y Terrenales
· García Guzmán es corrupto: El Burro
· Al contralor no lo quieren ni los panistas
· Flavino, el pobre Gober interino
Marco Antonio Aguirre Rodríguez
EL
CONTRALOR ES CORRUPTO: EL BURRO. Ricardo García
Guzmán, el contralor del estado, no tiene quien lo quiera.
Hoy los integrantes del fidelato no lo
quieren, pero los panistas tampoco.
Pero eso no le importa, porque está
haciendo lo que quiere: dinero.
Y hoy se siente impune, sobre todo por la
información que le proporcionó a Miguel Ángel Yunes para que formulase las
demandas y señalamientos en contra de Javier Duarte y su camarilla, así como
contra los demás miembros del fidelato.
La mejor muestra de que está haciendo
dinero y más dinero, son las acusaciones que le hizo Iván López Fernández (ILF)
-el primer contralor del gobierno de Javier Duarte- de que intentó
extorsionarlo.
Iván López era parte de la pandilla de
Javier Duarte desde antes de ingresar al gobierno del estado, y ya en la posición
armó una serie de despachos contables con los cuales realizó contratos amplios,
tanto con el gobierno del estado como con diversos ayuntamientos.
La ruptura entre Iván López y Ricardo
García Guzmán se da por dinero, cuando García Guzmán, ya como contralor, y
después del 5 de junio, cuando todo estaba perdido para el fidelato, trató de
extorsionar a “El Burro”, como le apodan a ILF, para lo cual RGG envío a su
testaferro en funciones de jefe de asesores de la Contraloría, Miguel Ángel
Gómez Malagón (MAGM) a pedir el pago por cubrir las irregularidades. Aunque
Gómez Malagón hizo lo que siempre ha hecho.
Ambos ILF y RGG se conocen los
antecedentes, tanto que “trabajaron” juntos con Miguel Alemán y continuaron de
la mano al grado de que Iván López nombró cuando fue contralor a MAGM director
de Responsabilidades y Situación Patrimonial, mientras que a Lorenzo Antonio
Portilla, también cercano a RGG, lo hizo director de Control y Evaluación,
además de que a Roberto Colorado, sobrino de RGG, lo designó director general
Jurídico.
De hecho cuando Iván López era el
Contralor se mencionaba a Gómez Malagón como el encargado de “los cobros”, o
sea que realizaba la misma función real de la que hoy le acusa su exjefe.
Pero además de Iván López dejaron de
querer a RGG todos los funcionarios del duartismo, porque a todos les aplicó la
misma mecánica, nada más que ninguno de los otros se atrevió a hablar.
AL
CONTRALOR NO LO QUIEREN NI LOS PANISTAS. Con la
alianza que García Guzmán hizo con Miguel Ángel Yunes, la expectativa hubiera
sido que los panistas lo cobijaran, por lo menos durante su comparecencia en la
Cámara de Diputados, para ampliar lo correspondiente al informe de gobierno.
Pero ahí tampoco lo quieren.
Para comenzar la panista Rosario Guzmán Avilés, hermana de Joaquín Guzmán Avilés, le cuestionó por
no tomar acciones oportunas ante el desvío de recursos en Veracruz.
Los García de Pánuco, se enfrentarán con los Guzmán de
Tantoyuca, por el control del norte del estado, tanto en el 2017 por las
presidencias municipales, como en el 2018 por las diputaciones federales y
locales que estarán en disputa.
Ese es un pleito que va a continuar.
Mariana Dunyaska, otra notoria diputada panista,
igualmente arremetió contra el Contralor; ella es parte del grupo del diputado
federal Enrique Cambranis.
Pero lo más extraño fue que los representantes de los dos
Yunes azules hijos, igualmente arremetieron contra RGG, y ambos diputados no
dan paso sin que el huarache haya tomado primero la opinión del Yunes azul con
el que juegan.
Juan Manuel De Unánue, es tan cercano a Miguel Ángel
Yunes Márquez (Mayuma), alcalde de Boca del Río, que lo llaman su discípulo más
aventajado (eso, de la forma más decente).
Daniel Olmos, hijo del presidente municipal de Emiliano
Zapata del mismo nombre, y por Ttanto parte de las dinastías azules que hoy
ocupan el PAN veracruzano, es miembro del grupo del senador Fernando Yunes
Márquez (Feyuma).
Pero a Ricardo García Guzmán esto no le importa; él sólo
quiere mantenerse en el puesto, seguir con el negocio de los despachos que
hacen las auditorias a los ayuntamientos y a las dependencias del estado,
pedirle una compensación a los funcionarios y exfuncionarios duartistas por
apoyarlos (eso dijo su excompinche), y que en el 2018 uno de los García de
Pánuco sea candidato a diputado federal, otro candidato a diputado local, y que
el patriarca García ya sea alcalde de Pánuco. Control total para la familia.
Total, los terrenales aguantan eso y más.
FLAVINO,
EL POBRE GOBER INTERINO.
Flavino Ríos se ha convertido en el pobre
Gobernador interino.
Javier Duarte siempre ocultaba su
ubicación por dos razones: no le gustaba salir de su casa o de plano estaba en
el extranjero y para que nadie le reclamase el desastre en que estaba la
entidad.
Flavino Ríos Alvarado, en cambio mantiene
sus pasos en secreto porque tampoco quiere que le lleguen a reclamar.
Quiere pasar los 9 días que le retan, a
partir de este 22 de noviembre, en la mayor tranquilidad posible.
Por eso suspendió los desfiles del 20 de
noviembre, para que no los aprovecharan el gran cúmulo de inconformes, y que en
lugar de ser desfiles conmemorativos de la Revolución Mexicana se volvieran
denostativos del gobierno de Veracruz.
Vaya cosa.
Flavino, oh pobre Fla.
En la reunión de la Confederación
Nacional de Gobernadores, Miguel Ángel Yunes llegó como invitado, por ser
todavía el gobernador electo, y sin embargo habló con Enrique Peña Nieto,
mientras que Flavino, que es el gobernador en funciones nada más, “participó”
en la reunión, “diálogo con sus homólogos” y “atendió la exposición del
Presidente Peña Nieto”.
Es decir, nada sustancioso platicaron.
¡Flavino, oh Fla!, que por la gubernatura
pasas sin dejar huella.
Tuvo que llegar Clementina Guerrero para
meter orden en las finanzas, cubrir las participaciones a los ayuntamientos del
estado, pagarle a los maestros, a los trabajadores del sector salud, a los
cárceleros, a los trabajadores de fumigaciones y a muchos otros más.
Dinero sí había, pero Flavino no pudo, no
quiso, distribuirlo para lo necesario, y dejo que la licuadora siguiera
funcionando con Antonio Gómez Pellegrin.
Flavino distribuyó el dinero entre
quienes le ordenaron que les pagase y a quien él quiso.
Clementina si quiso, si pudo, si lo hizo,
el meter orden en las finanzas del estado, aún con las arremetidas desatadas
desde los puntos oscuros del fidelato que sigue dando muestras de presencia.
Porque el fidelato también implica
posiciones de poder, grupos de presión, como sus diputados actuantes, tanto en
el congreso federal como en el local.
Más bien, Flavino no pudo detener la
maquinaria mediante la cual pagaban facturas y facturas de las empresas
fantasma y reales de los grupos allegados al fidelato, prestanombres o socios.
Nueve días más le quedan.
¿Podrá hacer algo que valga la pena en
este tiempo?, ¿querrá hacerlo?.
Su tiempo se acaba y la posibilidad de
mostrar que pudo haber hecho un buen papel como gobernador, se le fue junto con
el lamento de que desconocía la situación del estado.
FRA, oh FRA.
Tu cuadro quedará colgado en el salón de
exgobernadores, junto a los de los otros exmandatarios, pero la historia te
juzgará como quien pudo capotear el temporal y fue vapuleado por los vientos de
la tempestad sin poder enfrentarlos.
Tendrá el cargo de gran místico del
estado hasta el fin del sexenio, pero el control total sobre el puesto, nunca
lo ejerció.


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