Místicos y
Terrenales
· Catemaco con embrujo de violencia
· ¿Quién provocó los disturbios?
· ¿Fuente Ovejuna?
Marco Antonio
Aguirre Rodríguez
Los hechos
violentos de Catemaco fueron actos de terrorismo, más que de una protesta
social.
Un embrujo de
violencia.
Pero, ¿quién esta
atrás de los disturbios?.
¿Fuente Ovejuna?.
Fuente Ovejuna es
un pueblo de España, donde una noche de abril de 1476 todos los habitantes del
pueblo adoptaron ese apellido para matar a Hernán Pérez de Guzmán, Comendador
Mayor, a pedradas, por los agravios que les había hecho. La corona envío
investigadores que torturaron a muchos, tanto hombres como mujeres, y la única
declaración que obtuvieron fue “Fuente Ovejuna lo hizo”.
El episodio
trascendió a la historia porque fue tomado como base por el dramaturgo español
del Siglo de Oro, Lope de Vega Carpio para hacer la obra teatral de ese nombre
“Fuente Ovejuna”.
Así, ahora
resulta que fueron todos y que no fue ninguno.
El pretexto de
los disturbios fue la desaparición del sacerdote José Luis Sánchez Ruíz, a
quien buscan vincular con esta organización, por una lucha en contra de la CFE.
Incluso José Manuel Suazo Reyes, vocero de la Arquidiócesis de Xalapa,
reconoció que el presbítero abandera esa causa
Pero el párroco
apareció, “fue abandonado con notables huellas de tortura”, señala el
comunicado emitido por el obispo de la Diócesis de San Andrés Tuxtla, Monseñor
Fidencio López Plaza.
Y la iglesia
católica se deslindó de los actos vandálicos, además nada acordes con lo que
debe ser la actitud de un católico.
Pero en este caso
también es raro, más que raro, la lentitud con la que se movieron las fuerzas
del orden, porque sólo hasta las 5 de la mañana, 17 horas después de iniciados
los disturbios, la policía entró a Catemaco. ¿Por qué hasta esa hora?.
¿Por qué tardaron
tanto?.
¿Por qué
secuestraron al cura?.
¿Por qué lo
torturaron?.
¿Por qué?.
¿Por qué?
José Nabor Nava
Holguín, el secretario de Seguridad Pública del estado debe explicar esto, con
puntualidad.
La violencia
presuntamente fue desatada por una organización denominada Organización del
Gobierno Autónomo Indígena (OGAI) que dirige Wilfrido Reyes Martínez y en la
cual también participaron miembros de Antorcha Campesina.
Pero Wilfrido
niega su intervención y afirma que sólo llegó de apoyo de la manifestación
inicial y que los disturbios nada más los vio, junto con su gente y que no
participaron.
Entonces, si no
fueron ellos, ¿quién fue?.
¿Fuente Ovejuna,
otra vez?
Pues el alcalde
Jorge Gonzáles dice que sí, que fue él.
Wilfrido tiene antecedentes
de diversos actos violentos, lo cual incluso provocó que el 7 de agosto de 2015
fuera detenido por ataques a las vías de comunicación, denunciado por la
Policía Federal, tras distintos bloqueos hechos en carreteras federales.
Ese mismo día día
cerca de 120 personas tomaron las instalaciones de la PGR en San Andrés Tuxtla,
buscando liberar a Wilfrido y otras 4 personas, y causaron diversos destrozos y
después bloquearon la carretera entre Catemaco y San Andrés Tuxtla.
A Catemaco
también llegaron huestes de Antorcha Campesina, pero a ellos no se les liga con
los disturbios. ¿Por qué?, ¿no intervinieron?.
Ahora con estos
disturbios con olor a actos terroristas, a Catemaco llegó el gobernador
interino, Flavino Ríos, un día después de los hechos, y se reunió con el obispo
y con el vicario Martínez Cruz, en una sesión en la que también estuvieron el
Fiscal, Luis Ángel Bravo Contreras, el Secretario de Seguridad Pública, el
Presidente Municipal de Catemaco, Jorge González Azamar, el Presidente
Municipal de San Andrés Tuxtla, Rafael Grajales y el subsecretario de Gobierno,
Víctor Garrido Cárdenas.
¿Qué tanto hay de
implicaciones entre el caso de la CFE y los disturbios de Catemaco?.
La Fiscalía
General del Estado tendrá una buena cantidad de trabajo.
Lo ideal sería
que a la brevedad se emita un informe sobre el porque del secuestro y tortura
del sacerdote, quiénes fueron los causantes del terrorismo, los daños que se
causaron al patrimonio municipal de Catemaco, al registro civil e incluso a la
casa del alcalde, y que relacionan tiene todo esto entre sí.
Pero lo más
seguro es que Luis Ángel Bravo, dejará correr esto hasta que se vuelva un caso
más que requería de atención urgente y a fondo y que con el tiempo no habrá
forma de desembrollarlo. Hasta ahora esa ha sido la tónica de su trabajo, por
completo ineficiente, porque fue puesto en el cargo para proteger a la banda
del fidelato y para atacar a sus contrarios.
¿Los terrenales
de Catemaco tuvieron injerencia en los disturbios?.
Difícil saberlo.
¿Quienes fueron
los atacantes?.
La Fiscalía del
estado lo debe dilucidar con certeza.
¿Lo hará alguna
vez?.
Los terrenales no
confiamos en Luis Ángel Bravo.
(Si quiere usted
leer completa esta magnífica obra de Fuente Ovejuna de Lope de Vega, la
encuentra en https://goo.gl/WGVWM6 )
Juez: Ese
muchacho aprieta. Perro, yo sé que lo sabes. Di quién fue. ¿Callas? Aprieta,
borracho.
Niño: Fuente Ovejuna,
señor.
…
Juez: Que os he de matar, creed, en ese potro, villanos. ¿Quién mató al
Comendador?
Pascuala: Fuente
Ovejuna, señor.
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