Místicos y
Terrenales
· Reestructurar la deuda, negocio de 1,150MP
· La maquina para “Convencer” a diputados,
camina
· NO PAGO, a deudores y ayuntamientos
Marco Antonio
Aguirre Rodríguez
La
reestructuración de la deuda de Veracruz es un gran acertijo acerca de los
beneficios que pueda traer a los veracruzanos y en cambio sí deja la seguridad
de que los plazos para el pago de la deuda se incrementarán y que este rejuego
de capitales puede convertirse en un negocio de hasta más de 1 mil 150 millones
de pesos.
Incluso se corre
el riesgo de que los montos de la deuda pública bancaria de Veracruz se
incrementen, si los nuevos créditos no se aplican para su pago.
De acuerdo con un
borrador de la “Comisión Permanente de Hacienda del Estado” del Congreso local,
presentado por la oficina de Sergio Rodríguez Cortés, presidente de dicha
Comisión, ni siquiera se tiene la seguridad de que se vayan a liberar recursos
de los pagos por servicio de la deuda, y en caso de que los mismos lleguen a
darse se utilizarán inicialmente para cubrir el déficit que la administración
de Miguel Ángel Yunes Linares (Mayuli) genere, y si acaso sobra algún dinero,
se utilizará en la obra pública que al actual gobierno se le pegue la gana
realizar.
La reestructura
de la deuda, como está planteada hasta ahora, no contempla el pago a
proveedores, ni de participaciones a los ayuntamientos, ni de prestaciones
laborales.
Pero eso sí, la
administración de Mayuli ya está buscando como “convencer” a los diputados del
PRI y de sus partidos aliados, para que voten a favor de la reestructura.
No habrá maletas
de dinero para los diputados, pero si otros beneficios, como impunidad por las
acusaciones que se les puedan fincar por delitos cometidos durante la
administración de Javier Duarte, candidaturas para las presidencias municipales
o promesas de postulación para diputaciones federales el próximo año, o
compromiso de hacer campañas de bajo nivel para que candidatos de los partidos
contrarios a la coalición PAN-PRD puedan ganar ayuntamientos.
Igualmente se
ofertan “donativos” millonarios para las fundaciones que manejan los diputados,
tanto en efectivo como en especie, así como contratos diversos por entrega
directa, de acuerdo a las versiones de uno de los diputados de los partidos
integrados en el fidelato.
Buena parte de
las negociaciones para conseguir el voto las realizan enviados del gobierno del
estado, porque no confían que el coordinador de la fracción del PAN, Sergio
Hernández, pueda conseguir los votos que necesitan para que se aprueba la
reestructuración de la deuda.
Así pues, eso es
lo que va a “convencer” a los diputados del PRI y de los otros partidos de
oposición -incluso de algún independiente- de que voten a favor de la reestructuración
de la deuda como Yunes Linares quiere que salga.
La “maquinaria”
para “convencer” a los diputados de Veracruz porque voten a favor de la
reestructura de la deuda, ya está funcionando.
No habrá maletas
con dinero, pero sí otras cosas.
Vamos por partes.
REESTRUCTURAR LA DEUDA, NEGOCIO DE 1,150MP. Miguel Ángel Yunes, el 23 de enero de
2017 solicitó autorización para reestructurar 42 mil millones de pesos de deuda
bancaria del gobierno del estado.
Pero la cantidad
se le hizo poca y ahora el dictamen que está a discusión menciona la
autorización de refinanciar 46 millones de pesos; y si no les alcanza con eso se
puede ir hasta “el monto total de los saldos
pendientes de cubrir al momento de suscribir los contratos respectivos”.
Así pues, la reestructuración puede convertirse en
un gran pozo sin fondo si se contrata nueva deuda y esta no se aplica a cubrir
los débitos.
Pues bien, el
gran negocio de la reestructura de la deuda está en el pago que se realizará a
los intermediarios que harán las negociaciones, porque estas no correrán a
cargo de personal del gobierno del estado.
En este decreto,
en su punto tercero, se anota que “El importe
máximo que deba destinarse para cubrir los gastos y costos asociados a la
contratación de los créditos celebrados con sustento en el presente Decreto, no
podrá exceder del 2.5% del monto
contratado de cada financiamiento u obligación”.
Esto es, que si se pueden reestructura hasta 46 mil
millones de deuda bancaria, las comisiones pueden llegar hasta los 1 mil 150
millones de pesos.
O más, si hacen crecer los números.
Una pregunta dentro de este entramado es ¿cuál será
la empresa que hará estas negociaciones y se quedará con estas ganancias?.
Pero esta no es la única fuente de negocio que
puede salir de la reestructura.
También está la compra de “instrumentos de garantía
de pago oportuno”. ¿Cuánto costará la contratación de estas garantías?, ¿a qué
empresas se las comprarán?.
Las garantías tienen además la particularidad de que
se aplicarán hasta por 37 años y medio. Es decir, que si en este momento se
comprase una garantía de este tipo, la misma estaría vigente hasta finales del
año 2055. ¿Cuántos de los ciudadanos que están vivos hoy en Veracruz lo estarán
para entonces?.
Las garantías deben cubrir los 30 años a que se
quiere ampliar el pago de la deuda bancaria y 7.5 años más para asegurar su
liquidación.
Y más preguntas: ¿Licitarán los contratos para
estas actividades o los entregarán de manera directa a quién quieran?.
NO PAGO, A DEUDORES Y AYUNTAMIENTOS. El borrador para la reestructura de la
deuda, muestra que no existe intención de pagar a los ayuntamientos las
participaciones atrasadas; al menos no, con los supuestos ahorros de la
reestructura de la deuda.
Y son supuestos
porque el borrador exhibe la posibilidad de que no se libere un solo peso de
los pagos que se tienen que hacer por servicio de la deuda.
En el punto
duodécimo de la propuesta de decreto se lee: “En el caso de que se logre
liberación de recursos como resultado del proceso de reestructuración o
refinanciamiento”.
Así dice, “en el
caso de que se logre”, esto es, que no hay seguridad de que se vayan a liberar.
Pues bien, “en el
caso de que se logre” sacar del pago de la deuda algo de recursos “éstos deberán
aplicarse a la consecución de un balance presupuestal sostenible de las
finanzas públicas del Estado”.
Lo cual significa
que primero nada, de liberarse algún recurso, se utilizará para cubrir el
déficit financiero que están calculando que tendrá el gobierno de Mayuli.
El 21 de enero,
cuando Miguel Ángel Yunes presentó su intención de reestructurar la deuda
bancaria, incluyó un cuadro que mostraba el contraste entre el gasto de nómina
y el de inversión pública, donde se nota que su gobierno tiene proyectado
incrementar éste año los pagos por ese concepto.
Nuevamente surgen
las dudas: si despidieron a cerca de 8,000 trabajadores, si eliminaron a un
montón de cuentas fantasma, si sacaron a muchos aviadores, ¿porqué el gasto de
nómina es mayor que en 2016?, ¿a quiénes metieron que se incrementa otra vez
éste rubro?, ¿acaso hay nuevos fantasmas en la nómina del gobierno del estado?.
Volviendo al
punto, lo que ahí dice es que el gobierno de Yunes Linares ni siquiera
contempla poder equilibrar sus finanzas; las suyas, propias, las
correspondientes a este año.
Después de cubrir
el déficit del gobierno de Mayuli, pero ya después, “de existir remanentes”,
éstos se usarán para terminar obras públicas inconclusas en el estado, “dando
prioridad a aquellas que reporten mayores beneficios para el desarrollo social,
el desarrollo económico o la seguridad de la población”.
¿Y cuáles pueden
ser esas obras?.
Las que Miguel
Ángel Yunes determine.
NADIE PODRÁ VIGILAR LA REESTRUCTURA DE LA DEUDA. Además de todo esto, el gobierno del
estado no quiere que nadie vigile el proceso de la reestructura de la deuda y
por eso dejará en manos de particulares todo el proceso, y para fortalecer
esto, con el carácter de fideicomitente, constituirá “uno o más fideicomisos
irrevocables”… “Para administrar los recursos destinados al pago de las
operaciones de financiamientos o emisiones o garantías de pago oportuno o
instrumentos financieros derivados de cobertura de tasas de interés que se
realicen en virtud del presente Decreto”…
Fideicomitente, que
es el papel del gobierno del estado, es quien trasmite el bien o bienes objeto
del fideicomiso; en un “fideicomiso irrevocable” el fideicomitente pierde el control
de los bienes que colocó en el mismo, siendo el fideicomisario quien tiene ese
control.
Nuevamente más
dudas ¿qué bienes quedarán integrados a esos fideicomisos?, ¿se conformarán
sólo con los documentos de las garantías?.
Desde ese
fideicomiso, manejado por particulares, cuando ya se haya contratado un nuevo
crédito para la reestructuración de la deuda pública, en los cinco días
posteriores, el titular de la Secretaría de Finanzas hará llegar un informe por
escrito pormenorizado de los términos financieros y condiciones contractuales
de los nuevos créditos al Congreso del Estado.
Pero será hasta
entonces, hasta que la deuda este contratada, no antes.
De aprobarse
esto, los terrenales conoceremos la reestructura de la deuda pública sólo por
lo que los místicos nos quieran contar.
Nada más.
Tags:
Columnas
