Insuficiencia
renal crónica, la epidemia más grande del mundo
Sabino
Cruz V.
La
semana que concluye nos reporta que ocupamos el deshonroso primero lugar entre
los Estados que más daño han causado al erario, lo que nos tiene casi al borde
del quebranto financiero, en Buró de Crédito, con un Congreso que no decide autorizar
el refinanciamiento de los 21 créditos, que asciende a 21 mil millones de pesos;
la orden de aprensión contra el señor Javier Duarte de Ochoa [el sobre nombre
de ex gobernador, no se lo merece], por delito electoral; la resaca de los once
cuerpos arrojados en una colonia de Boca del Río, y una gendarmería no aún no
consigue salvaguardar la integridad de la población.
Pero
no solo eso, en la víspera del Día Mundial del Riñón (9 de marzo), resurge lo
que en algún momento se adjetivó por investigadores de la UNAM, el IMSS y la Escuela
de Enfermería de Córdoba, como una de las epidemias más grande del mundo, con
un nivel de sobrevivencia de poco más de un año; que ha costado muchas vidas,
especialmente en niños/jóvenes, la desintegración familiar, y el deterioro de
la economía de miles de personas; además de descubrir una de los fracasos más
grandes de la medicina en México. La insuficiencia Renal Crónica, nuevamente enciende
[o debería] los focos de alarma del Estado, al reportase que Tierra Blanca
registra un número diez veces mayor de enfermos con respecto a cualquier otro
municipio del resto del país.
Situación
que a más de veinte años de que se denunciaron los primeros casos anómalos del
brote de esta enfermedad, con una Comisión multidisciplinaria creada en marzo
de 2016, dependiente de la Secretaria del Salud, y que no aportó datos sobre
la(s) causa(s) con visos de solución, la LXIII Legislatura del Congreso de la
Unión toma el asunto entre sus manos y emite un punto de acuerdo [15 diciembre
2016] en el que hace un llamado al Ejecutivo Federal, para que se determinen
las causas del aumento del índice de este mal, y aplicar las medidas
preventivas y correctivas necesarias mejorar la calidad de vida de la población.
Ante
la amenaza grave al sistema de salud y el colapso para bridar la atención
médica de calidad a la población que lo requiera, la Comisión de Salud exhorta
a la secretaria del ramo que incluya esta enfermedad en el Catálogo de
Cobertura del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos o en el Catálogo
Universal de Servicios de Salud del Seguro Popular; así como a la Comisión
Nacional del Agua y a la Comisión Federal Contra Riesgos Sanitarios a que
realicen los estudios necesarios para el uso y consumo humano suministrada al
municipio de Tierra Blanca en el estado de Veracruz.
Sin
embargo, al parecer este “acuerdo” no ha llegado, ni a las dependencias
mencionadas, ni al gobierno que encabeza es señor Miguel Ángel Yunes Linares,
pues a la fecha poco o nada se está haciendo para atender esto que ya es un
problema de salud pública, y en el cual se ven afectados, como siempre, los más
necesitados, los más pobres entre los pobres, “Los nadies” de Eduardo Galeano:
los rejodidos, los ningunos, los ninguneados, los que no son seres humanos,
sino recursos humanos, que no tienen cara, sino brazos, que no tienen nombre,
sino número.
Si
bien, lo urgente siempre desplaza a lo prioritario, en el entendido que el tema
de la inseguridad, la delincuencia organizada, el secuestros, los asesinatos
dolosos y culposos son lo que más destaca de la Agenda Pública, no por eso se
debe desatender a los cientos de habitantes de “La Novia del Sol” que se
encuentran en fase avanzada de la enfermedad, y que al no recibir los
medicamentos/tratamientos adecuados, su vida está en serios problemas.
Desde
este espacio hago un enérgico llamado a las autoridades sanitarias, a los
Institutos Políticos/Religiosos, a las cámaras, a las organizaciones
sindicales, a los Centros Educativos, así como a la sociedad e civiles a que volteen
los ojos hacia los habitantes de Tierra Blanca, que se solidaricen con el dolor
que sufren las familias que se encuentran en el más lacerante abandono. El
presente/futuro de generaciones está en nuestras manos; nada vale más que el bien
vivir de un ser.
Sin
remitente
En
las últimas entregas he seguido muy de cerca la política cultural de la actual
administración, con el ánimo de que las cosas se han bien; pero tal parece que
el director del IVEC ni ve, ni escucha a los que debe servir, además de
enemistarse con todos, principalmente con sus compañeros de trabajo. Tal es el
caso de una persona que me hace llegar al correo su sentir sobre la gestión del
señor Márquez Almazán.
“De
sobra es sabido que IVEC no está pasado por su mejor momento bajo la dirección
EMMA [Enrique Manuel Márquez Almazán]. Una administración sin recursos, ni
amigos y mucho menos imaginación para gestionar y crear eventos culturales de
interés para la entidad. Tal pareciera que EMMA solo está en el puesto para
cobrar su jugoso cheque mensual mientras se dedica en hora de oficina a ensayar
sus partituras para asistir a los conciertos internacionales a los que sin
pedir permiso va... O quizás, su principal encomienda sea servir de chaperón
institucional de la UPAV (…) Conocida fiesta de diciembre de dicha Universidad
en las instalaciones de Jardín de las Esculturas, obviamente sin pago de renta
alguno. O las facilidades para la presentación de libro en la Galería de Arte
Contemporáneo para la mencionada Universidad.
Si
al menos, este director, viniera a sumar esfuerzos con la comunidad artística,
universitaria o municipal (que larga trayectoria tienen en la promoción de la
cultural), pero, muy por el contrario, sólo se ha enemistado con personajes
reconocidos del cine universitario al "robarles" el proyecto que por
años se había realizado en conjunto (Ivec-UV) como la muestra internacional de
cine. Y qué decir de su intensión de cobrarles la renta de la sala Dagoberto
Guillaumin de Teatro del Estado a la UV…”
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