Prosa aprisa
Sólo regresa a hacer ruido
Arturo
Reyes Isidoro
Con el subtítulo: “¿Que regresa Fidel, y al PRI?”,
publiqué en “Prosa aprisa” del pasado 8 de diciembre:
“No lo creo
pero tampoco lo descarto, porque en política todo es posible.
La versión
que he escuchado de más de uno, presuntos cercanos a Fidel Herrera Beltrán, es
que regresa a México, y a Veracruz.
Incluso dan
fecha: 15 o 16 de diciembre desembarcaría de nuevo en el país y presumiblemente
vendría a buscar la dirigencia estatal del PRI.
Sí, así como
usted lo lee. Que quiere venir a enfrentar al gobernador Miguel Ángel Yunes
Linares.
No lo creo
pero quienes hablan en su nombre lo dicen en serio.
Que si en el
altiplano tratan de pararlo, buscaría forzar una elección para elegir al nuevo
presidente del CDE tricolor y que se apuntaría.
Ahí queda
como una versión. Creo que no soy el único que la ha escuchado y que la tiene.
Me parece descabellado, pero mejor me espero”.
Mes y medio
después, la especie se confirmó. La Secretaría de Relaciones Exteriores anunció
su renuncia al consulado en Barcelona y el propio Fidel lo confirmó.
En
declaraciones que hizo a El Universal, el
exgobernador esgrimió dos motivos para
su separación del cargo diplomático: para defenderse de las acusaciones por la
compra de presuntos medicamentos oncológicos falsos y para comenzar a hacer
política “interna”.
Dada su
proclividad a mentir, lo cual es una característica muy propia de él y de lo
cual puede dar cuenta el mundillo político local, ayer traté de buscar con
alguien cercano a él una versión más directa de qué en realidad lo trae de
regreso.
Por lo que
obtuve, la defensa que dice que viene a hacer de sí mismo verdaderamente es un
mero pretexto: en realidad regresa para reanudar su pleito con Yunes Linares.
Ya lo tenía premeditado hacer, según había venido comentando con los suyos. No
acaba de digerir la llegada del otro al poder y el tipo de gobierno que está
haciendo.
Estaba
desesperado en Barcelona, me han dicho, porque acusaba que nadie del PRI, ni
Amadeo Flores cuando estaba en la presidencia del CDE, ni los senadores, ni los
diputados federales, ni los diputados locales, ni los dirigentes de los
sectores y ni los alcaldes de su partido iniciaban una ofensiva de
declaraciones en contra del panista.
Según la
versión, siente que están perdiendo terreno de cara a la elección de 2018 desde
el momento en que por la división en el PRI corren el riesgo de perder casi
todas las presidencias municipales en junio próximo.
No viene a
hacerse cargo de la dirigencia de su partido en el Estado, me aseguraron,
aunque finalmente ha orientado a los suyos a que en última instancia pugnen que
quede como encargada de la dirigencia la delegada Lorena Martínez, que él
operaría tras bambalinas.
(El senador
Héctor Yunes Landa respalda a Renato Alarcón Guevara; su homólogo Pepe Yunes
proponía como presidente a Silvio Lagos Galindo y como secretaria general a
Marilda Rodríguez, ante lo que le brincaron en contra, con todo, los
priistas-verdes de la corriente fidelista, que apoyan a Erika Ayala Ríos).
En sus declaraciones a El Universal, el tío calificó como “falsas, inaceptables, abominables y algo
monstruoso” las acusaciones sobre tratamientos con medicamentos clonados a
enfermos de cáncer que le hace el gobernador Yunes Linares.
“Tratar de acusarme de algo
tan increíblemente falso es solamente parte de una estrategia enferma para
desprestigiarme, ya sea por fines políticos o por una falsa información que les
hayan dado”, expresó.
Consideró que se trata de
una estrategia político electoral de Miguel Ángel en vísperas de las elecciones municipales del
próximo 4 de junio y anunció que a partir de esta semana estará ya en el puerto
de Veracruz, ojo, no en Xalapa. Viene a hacer grilla, a meter ruido, atacando a
Miguel Ángel.
Dijo, por supuesto, más en
sus declaraciones, dichos rebatibles de los que seguramente habrá muchas
reacciones y comentarios, como por ejemplo que no se siente corresponsable por
haber impuesto a Duarte y del desastre que resultó su gobierno, así como su
negación de que estuvo atrás de su hijo político putativo.
Que venga a defenderse de
las acusaciones está en todo su derecho, pero que diga que regresa para comenzar
a hacer política interna es una patraña suya pues nunca se fue y estuvo moviendo
en forma permanente a sus grupos tratando de influir en la vida política de
Veracruz.
Las razones de Salvador Camarena
El viernes pasado, en su
columna “La Feria” que publica en El
Financiero, con el encabezado: “Y Fidel para cuándo”, Salvador Camarena se
ocupó de la conveniencia para el Gobierno federal de que cesaran a Fidel de su
cargo en Barcelona. El de Nopaltepec se les adelantó y fue él quien presentó su
renuncia, efectivamente.
Camarena apuntaba que la
salida de Fidel sería buena noticia para el gobierno de Peña Nieto, que
contribuiría a dejar de sumar
negativos y que podría ayudar a detener su caída en las encuestas. Hizo tres
consideraciones:
“1) Se corrige un error
diplomático. España no se merecía que México rebajara el consulado general en
Barcelona para posicionar ahí, sin trámite senatorial, a Fidel Herrera. En
aquella ciudad se cuenta que en la ceremonia del Grito de la Independencia, en
septiembre pasado, entre los invitados se oyó un grito donde llamaban corrupto
al exgobernador. Y que incluso en el Metro de la capital de Cataluña hubo
grafitis donde criticaban la llegada del veracruzano a tan señorial ciudad.
2) Se gana al invitar a Fidel
Herrera para que no se distraiga con la burocracia diplomática de la delicada
tarea de atender los señalamientos, que han venido creciendo, en torno a que
los actuales problemas de Veracruz no comenzaron con Javier Duarte, heredero
político de Herrera en más de un sentido. Fidel podría, entre otras cosas,
aclarar qué supo y qué no supo (cuando se encontraba en la plenitud del 'inchi'
poder) de los fraudes en las medicinas del sistema de salud del estado que
alguna vez gobernó.
3) Si el gobierno de la
República se desembaraza de Fidel Herrera enviaría la señal de que entiende que
es un personaje que en este momento forma parte del elenco que emproblema el
actuar de Los Pinos, de esos personajes que la ciudadanía pensó que no serían
protagónicos con la llegada al poder del llamado 'nuevo' PRI. Y ya ven”.
Expresaba que con todo lo
anterior no se prejuzgaba la inocencia de Fidel. “Veracruz requiere de todos
los veracruzanos para la reconstrucción de una convivencia rota por muchas
razones”.
Apuntaba: “Que Fidel Herrera
deje Barcelona, que aporte información que ayude a despejar lo que se hizo mal
o se dejó de hacer en su sexenio, que aporte datos sobre lo que él, siempre tan
bien informado de cuanto ocurre en su tierra, sabe de cuánto ocurrió en el
duartismo, y que ayude a su partido no disfrutando de una beca, perdón, de una
posición diplomática que fue polémica en su momento y que no se justifica en la
actualidad”.
Insistía en que a Enrique Peña
Nieto le urgen resultados y que pedirle a Fidel que se sacrificara y que
regresara a México lo podía ayudar.
¿Ayuda al Presidente y perjudica a Veracruz?
Yo agregaría que si la
renuncia de Fidel puede ayudar a Peña Nieto, en cambio no sé de qué manera va a
ayudar a Veracruz el hecho de que haya regresado. A la unidad, que tanto se
requiere, no. A mejorar el estado de cosas que heredó su hijo político,
tampoco.
Sólo regresa a hacer ruido al
romper una regla política de oro no escrita seguida hasta ahora por sus
antecesores priistas: al acabar el mandato, retirarse de la vida pública del
Estado, como lo hicieron Patricio Chirinos y Miguel Alemán (los cito sólo a
ellos porque están vivos, pero los demás hicieron lo mismo).
Colateralmente, su presencia
de nuevo en el Estado tendrá algunas consecuencias inmediatas, por ejemplo, si
ya de por sí muchos trabajadores del Gobierno del Estado se las están viendo
negras con la nueva administración panista, al estar bajo la sospecha de ser
fieles o duartistas, ahora empeorará su situación y puede que hasta los
despidan. A eso regresa Fidel, quien hoy lunes amanecerá ya en la Ciudad de
México.
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