Prosa aprisa
Mototaxis;
falta de diálogo
Arturo
Reyes Isidoro
“Diálogo.
Es el consejo que doy… Por favor, diálogo… Hoy día, con el desarrollo humano
que hay, no se puede concebir una política sin diálogo… Si hay problemas,
dialoguen primero”.
Esto
lo dijo –lo declaró– el viernes pasado el papa Francisco y se publicó el
domingo en el diario español El País, pero
como en el evangelio de Pedro (1:23), la suya es una voz que clama en el
desierto.
Porque
diálogo es lo que ha faltado entre el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y
la diputada local de su partido María Josefina Gamboa Torales, “Maryjose”
Gamboa.
Ahora
ella ha tenido una diferencia política y verbal con él por un asunto en el que
ambos tienen parte de razón, diferencia que pudieron haber superado si se
hubieran sentado un momento a dialogar, a comunicarse.
Resulta
que Maryjose propuso una iniciativa, que se aprobó en el pleno del Congreso,
para permitir la inclusión de los mototaxis dentro del sistema de transporte
público de la entidad.
La
joven legisladora y también compañera columnista argumentó, entre otras cosas,
que con ello se generarían empleos en las zonas rurales, independientemente de
que se resolvería la necesidad que tienen miles de veracruzanos que no tienen
otra forma de transportarse.
Recordó
que ese servicio ya se presta en varias comunidades del Estado, pero que es
necesaria su regulación porque a los mototaxistas los extorsionan policías
viales ante la falta de un reglamento en la materia.
En el respectivo dictamen que se aprobó, se
estableció que los mototaxis funcionarán
únicamente en zonas rurales y que la concesión, placas y engomados tendrán un
costo accesible de menos de 10 mil pesos, esto, se supone, para quienes quieran
prestar el servicio.
Pero apenas se había aprobado
la iniciativa cuando el gobernador Yunes mostró su desacuerdo expresando que Veracruz
no requiere más concesiones, sino que lo que necesita es regularizar y
reordenar el servicio de transporte, tanto en las ciudades como en el medio
rural.
“En uso de mis facultades
constitucionales presentaré observaciones a la reforma aprobada por el Congreso
del Estado que permite otorgar nuevas concesiones de transporte público. En los
últimos doce años se otorgaron decenas de miles de concesiones de taxis,
autobuses y transporte mixto rural sin ningún análisis previo, sin bases
técnicas, simplemente para llenar los bolsillos de los funcionarios”, manifestó
en un video.
Afirmó que cumplirá el mandato
de los veracruzanos de poner orden y combatir la corrupción en todos los ámbitos,
incluyendo tránsito y transporte público, por lo que vetará la reforma que se
hizo y no la promulgará.
María Josefina Gamboa. No sé
cuál sea el origen de Maryjose, pero su apellido me remite a la zona de la
cuenca baja del río Papaloapan. ¿Gamboa de Tlacotalpan o de algún hermoso pueblo
ribereño de la margen izquierda?
En “Prosa aprisa” narro con
oportunidad mis viajes, al menos uno al año, a Otatitlán. Voy al Santuario, a
pagar una manda que tengo con el Cristo Negro. Es un viaje singular donde disfruto
de otro Veracruz, de su calor, de su gastronomía regional, del cruce en panga o
chalán para llegar, de su arpa, jarana y requinto, de la hospitalidad de los
cuenqueños…
(… “Ay que sí que sí que no / Ya me voy a despedir / Ay que sí que sí que no / Porque mi
camino es largo / Ahora sí mañana no
/ Sólo les vengo a decir / Con la grande
sí con la chica no / Que me voy para el Santuario / Y si me llego a morir /
Me recen el novenario / ¡Ay ayyy!...”, dice
una parte del Siquisirí.)
Una de las cosas que siempre
me llama la atención, lo mismo en Amatitlán que en Chacaltianguis, Tlacojalpan
u Otatitlán es su servicio de transporte: los mototaxis, una motocicleta con
una pequeña caseta adaptada, cubierta, para transportar a dos o a cuatro
personas.
Tal vez se transportan a 20
kilómetros por hora, es decir, lento, y prestan un gran servicio para quien va
de la carretera al centro de un poblado, para quien no se quiere asolear (el
sol pega muy fuerte la mayor parte del año), o para quien va a corta distancia
pero no quiere cargar.
Es un medio barato, poco
contaminante, muy práctico, seguro y suficiente para las necesidades de los
pobladores de esas comunidades, cuyo
tamaño y economía, además, no darían para un servicio con un camión urbano grande
como los que conocemos en las grandes ciudades.
Creo que la iniciativa de
Maryjose, si se refería a este tipo de transportes, no implicaba ningún
problema que interfiriera con la intención del gobernador Yunes Linares de
meter orden en el transporte público del Estado, porque, además, creo, los mototaxis
tampoco dan para que algún funcionario se llene los bolsillos.
“Aplicaré el derecho de
veto, pero nadie se debe de asustar, son los tiempos que vive Veracruz en donde
el Congreso no está de rodillas frente al Gobernador como lo estaba, el
Congreso puede no estar de acuerdo con el Gobernador y viceversa”, expresó
Yunes Linares, al anunciar que hará observaciones al dictamen aprobado y lo
devolverá para que se discuta de nuevo y, en todo caso, se apruebe.
El revire de Maryjose no se
hizo esperar. Señaló que al parecer el Gobernador no leyó el contenido de la
reforma aprobada y entonces le dio una connotación política a la reacción de
Miguel Ángel, acusándolo de proteger, a su juicio por motivos electorales, a lo
que llamó “mafias de transportistas”.
“Me parece que (el
Gobernador) no leyó la iniciativa, que no sabe de lo que se trata, porque se
aprobó un transitorio en el que dice que esto entraría en vigor después de que
se haga el reordenamiento; hay una clara complicidad”, reiteró.
El Gobernador está
protegiendo a las mafias de transportistas y no el derecho de 2.7 millones de
personas que no tienen manera de moverse (...), esto no le conviene a las
mafias del transporte que seguramente están presionando por cuestiones electorales”, declaró, según
nota de José Topete (alcalorpolitico.com).
Independientemente de esta
tormenta en un vaso de agua… político, nuevamente creo que hay un signo
positivo y algo más trascendente en lo ocurrido: el disenso necesario y
obligado para un equilibrio político, para el contrapeso que debe ser el
Legislativo para el Ejecutivo, para evitar que se imponga, nada más por que sí,
el punto de vista, la voluntad o la imposición del Gobernador, ahora Miguel
Ángel Yunes Linares y mañana el que venga.
Sin duda, con la nueva
administración han llegado nuevos aires democráticos, una apertura que urgía y
que nos debe llevar a nuevos estadios de desarrollo político, que dejen atrás
la sumisión y el servilismo que caracterizó al Poder Legislativo respecto del
Ejecutivo.
En lo personal me gusta la
actitud de Maryjose, aunque en algunas ocasiones no esté de acuerdo con algunos
puntos de vista de ella, pero está mostrando el camino al resto de la
diputación local, de todos los partidos, sobre cómo actuar con independencia,
compromiso y responsabilidad para servir a la sociedad, al electorado que la
eligió. ¿Alguna vez una diputada local del PRI hizo algo semejante con un
gobernador del PRI?
Me han dicho que ahora que
por mayoría los diputados rechazaron la iniciativa del gobernador Yunes Linares
para reducir el número de ediles en los ayuntamientos, no hubo un solo reclamo
a los legisladores, a diferencia de lo que ocurría con los gobernadores
priistas. Me imagino que el mismo respeto personal ha habido para la diputada
local panista.
Lo interesante ahora es
saber si el Gobernador rectificará o si, en todo caso, en las observaciones que
hará al dictamen excluirá de su veto el sentido original de la propuesta de
Gamboa Torales, esto es, si la escuchará, si dará muestras también de estar
dispuesto a reconocer que se equivocó o se pudo haber equivocado y que, por lo
tanto, corregirá.
Qué bueno que sean las
mujeres las que estén marcando la pauta en esta nueva etapa política e
histórica que vive Veracruz. Lo celebro.
Por lo pronto, el cascabel
que se le puso al gato ha quedado sonando.
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